España: la reforma laboral de Yolanda Díaz: el nuevo fraude de la socialdemocracia española- mensaje de Nación andaluza


Una vez más hemos podido comprobar como un gobierno español de pretendida izquierda solo sirve para maquillar la ofensiva de la burguesía contra la clase trabajadora y para frenar las demandas de las clases populares mediante el chantaje de “o nosotros o el fascismo”, los dos modelos políticos que nos ofrece la dictadura burguesa: o aceptar la zanahoria o recibir el palo.

Es cierto que algunos detalles mejorarán, pero los aspectos más lesivos de las reformas laborales de 2012 y 2010 se van a mantener. No van a volver las indemnizaciones por despido anteriores a 2010 ni los salarios de tramitación. Las trabajadoras pueden seguir siendo contratadas como indefinidas ya que los despidos salen muy baratos a la patronal. Por este motivo, la CEOE dice que la flexibilidad de las plantillas ha quedado asegurada.

Ukraine, le danger c’est l’OTAN


Il existe une campagne coordonnée entre les médias de propagande de l’OTAN, l’extrême droite, une fausse gauche déterminée (ni Poutine ni les États-Unis) et l’intelligentsia des égouts pour attiser la russophobie.
La crise, qui a couru et risque de déclencher un conflit aux résultats imprévisibles mais certainement dramatiques, trouve son origine dans la volonté exclusive des États-Unis de faire monter la tension dans la zone au-delà de toutes limites en raison de leurs intérêts commerciaux et géopolitiques exclusifs. .

El engaño del progresismo.


La irrupción del “progresismo” como idea de liberación, aunque no es nueva, ha recobrado fuerza en tiempos recientes.
El discurso que apunta a crear una “nueva izquierda” alejada de Cuba, Nicaragua y Venezuela ha ido cobrando fuerza, incluso en sectores “progresistas” de la región. Desde autores de orientación “socialista” como el chileno Roberto Pizarro hasta intelectuales como el brasileño Emir Sader de quien no puede haber ninguna duda respecto de su honorabilidad intelectual, han escrito artículos en los que se apresuran a visualizar una izquierda latinoamericana desprendida de Cuba, Nicaragua y Venezuela.
No está en el progresismo el futuro liberador de los pueblos. Está y seguirá estando en la revolución.