Restauración: el gobierno italiano va a prohibir las manifestaciones por las calles


Así que la reaccion avanza viento en popa. El gobierno italiano se apresta a prohibir las manifestaciones. Como al principio de la pandemia, en algunas protestas ha sacado al ejército a la calle y ha apostado francotiradores en los tejados de las ciudades.
En todo el mundo los estados de excepción ya son moneda corriente. No hay protestas porque la población se ha acostumbrado a vivir con el miedo pegado a la piel. El alcalde de Trieste ha propuesto volver a los “años de plomo”, cuando se promulgaron leyes antiterroristas invocando las acciones armadas de las Brigadas Rojas.

A Proposito de las 100 000 personas que se reunieron en Roma «contra el fascismo» – como titula Telesur…


Las palabras contradictorias y descaradamente falsas de Maurizio Landini fueron pronunciadas frente a quienes en los últimos 30 años han pisoteado la Constitución (en particular el artículo 1), aplastado los derechos sociales y aplastado el Bienestar. Las conquistas de las luchas obreras de hace unas décadas fueron canceladas en nombre de quienes, en Bruselas, Berlín y Frankfurt, se hicieron cargo de la política económica y social de nuestro país, dictando órdenes a los distintos virreyes y traidores de la Constitución que alternado en el poder. Y algunos también estuvieron presentes físicamente en San Giovanni.
Sin embargo, en estos días hay otra Italia que sale a la calle. Lo hace de forma confusa, áspera por así decirlo, pero genuina con una rabia y determinación que ha encontrado su detonante en la abominación del Green Pass. La última gota.

Du Nord au Sud, l’Italie bloquée


Les camionneurs, les dockers de genes , Trieste , Ancona , d’autres salariés, de simples citoyens, beaucoup d’étudiants ont rejoint les manifestations un peu partout : à Florence, à Turin, à Milan devant le tribunal, l’université et le siège de la télévision d’État, la Rai, dans les petites villes et dans la capitale Rome, au cirque Maximus. Les préfectures et la police sont en alerte. Les initiatives contre le Green pass ont lieu devant les « entrées des entreprises » et « aux aéroports, ports, nœuds routiers, autoroutes et voies ferrées, visant à créer des désagréments pouvant entraver la régularité des services et des activités de la production », écrit dans une circulaire le Ministère de la Sécurité publique.